PICCOLOS BULGHERONI
¿te los vas a perder?

En 1947 Luigi Bulgheroni corona finalmente su sueño y crea su propia empresa de instrumentos musicales de viento.
Un sueño iniciado de niño cuando su padre, un experto forjador, apoya su inclinación y lo encamina hacia el estudio de la música y el mundo que la circunda.

Y así es como nace la profunda pasión por los instrumentos musicales de viento y el deseo de poder un día dejar huellas en la historia de la música con su propio trabajo.
Convencido de dejar en herencia no sólo una actividad sino una larga experiencia y un arte único, Luigi consigue transmitir su entusiasmo y su pasión a sus hijos Giacomo y Sergio, quienes dan vida en 1974 a la empresa Bulgheroni hijos S.en C., que se especializa en la producción de instrumentos musicales con lengüeta doble, como el Oboe, el Oboe de Amor, el Corno Inglés y desde 1985 el Flautín.

La empresa Hijos de Bulgheroni se distingue porque los procesos de fabricación y los componentes de los instrumentos musicales son realizados exclusivamente dentro del laboratorio, asegurando así un cuidado meticuloso y un control constante sobre los productos desde la fase inicial de elaboración hasta la final, garantizando instrumentos de altísima calidad, acompañados de un diseño elegante y de soluciones innovadoras.

Todo esto es posible sólo gracias a una continua renovación tecnológica, pero sobre todo a la presencia de hábiles artesanos capaces de dar vida a un trozo de madera de alta calidad, transformándolo en un instrumento musical único.

Es en las manos de estos verdaderos artistas donde reside la fuerza de la empresa Bulgheroni, porque sus idóneas y meticulosas habilidades manuales nunca podrán ser sustituidas por la esquemática producción en serie de una máquina.

La manufactura de los instrumentos musicales Bulgheroni sigue siendo puramente artesanal, a pesar del uso de maquinaria de última generación y tecnologías avanzadas. Todo, desde cada componente del instrumento hasta los diversos procesos de fabricación, se lleva a cabo exclusivamente dentro del laboratorio, lo que permite un cuidado meticuloso y controles constantes de los productos desde la etapa inicial hasta la final, garantizando instrumentos de altísima calidad, acompañados de un diseño elegante con soluciones innovadoras.

La fabricación de los instrumentos musicales Bulgheroni es un proceso largo y complejo y comprende principalmente cuatro momentos:

  • almacenamiento de la madera que puede variar de 5 a 15 años. Etapa muy delicada porque le confiere a la materia prima cualidades indispensables como compactibilidad, estabilidad y sonoridad. La madera usada tiene una certificación de origen controlada como garantía de protección del medio ambiente
  • elaboración del cuerpo de madera, a través de la precisión de las máquinas de control numérico y el cuidado manual en la fase de acabado
  • preparación de la mecánica: las llaves del instrumento nacen gracias a la más moderna tecnología, posteriormente refinada en los diversos procesos de soldadura, lijado y limpieza, realizado por manos expertas
  • montaje final, la fase más delicada: los mecanismos deben moverse con una precisión igual a la de un reloj y las zapatillas de corcho y piel deben sellar herméticamente todos los orificios.

Los productos Bulgheroni son ciertamente el resultado de una continua renovación tecnológica, pero sin la presencia de hábiles artesanos, no se podría transformar una preciosa pieza de madera en un instrumento musical único. La fuerza de la compañía Bulgheroni está en manos de estos verdaderos artistas. La experta habilidad manual de estos artesanos nunca podrá ser reemplazada por la esquemática producción en serie de una máquina. La habilidad de los empleados se adquiere solo después de años de experiencia y su formación se lleva a cabo completamente dentro de la empresa.

 

Es fundamental la estrecha colaboración con los músicos, que son un estímulo para la búsqueda continua de soluciones, a fin de permitir que cada músico explote su potencial y los instrumentos musicales Bulgheroni se destaquen por su maleabilidad.